El precio del trigo experimentó una fuerte suba global tras la intensificación de los ataques entre Rusia y Ucrania, lo que alteró el mercado de alimentos y generó temor por una caída en la oferta mundial. El cereal acumuló una mejora cercana al 6% en Chicago, mientras que en Argentina la posición diciembre trepó hasta los US$223,5 por tonelada.
El impacto del conflicto en el Mar Negro
Los bombardeos sobre puertos y embarcaciones en la región del Mar Negro, una de las principales zonas exportadoras de granos del planeta, encendieron las alarmas del mercado. Informes señalan que Ucrania perdió cerca de un tercio de su capacidad exportadora debido a los daños en su infraestructura portuaria. La capacidad de almacenamiento en puertos de aguas profundas cayó en 2,5 millones de toneladas, y los embarques mensuales descendieron de 6 a apenas 4 millones de toneladas.
A esta situación se suma la creciente incertidumbre en el mar de Azov, una ruta estratégica para una parte importante de las exportaciones rusas. El temor a una interrupción en el suministro mundial impulsó una fuerte reacción de los fondos de inversión y operadores internacionales, que se posicionaron en el trigo ante la posibilidad de una menor oferta global.
¿Cómo reaccionó el mercado argentino de trigo?
La plaza local acompañó rápidamente el movimiento internacional. La posición diciembre del trigo argentino alcanzó los US$223,5 por tonelada, acumulando una mejora semanal del 7%. El trigo disponible volvió a operar cerca de los US$200 por tonelada en los puertos del Gran Rosario.
Para el sector agropecuario argentino, esta suba representa una noticia relevante en un contexto de necesidad de mayores ingresos por exportaciones. Un trigo más caro mejora las perspectivas de rentabilidad y puede impulsar las decisiones comerciales de los productores, aunque analistas advierten que la volatilidad seguirá siendo elevada mientras persista la incertidumbre geopolítica.
Problemas climáticos en Europa sostienen la escalada de precios
El escenario alcista no se explica únicamente por el conflicto bélico. En Europa, problemas climáticos también comenzaron a afectar las perspectivas productivas. Alemania redujo su estimación de cosecha de trigo por el impacto del estrés térmico y la falta de lluvias. , Francia proyectó una caída del 5% en sus exportaciones fuera de la Unión Europea.
La combinación de menores perspectivas productivas y crecientes riesgos logísticos reinstaló el temor a un ajuste en la oferta mundial de trigo. Para Argentina, que se encamina hacia una nueva campaña, este contexto podría transformarse en una oportunidad para ganar competitividad y mejorar el ingreso de divisas.
¿Cuál fue la recuperación del trigo en Chicago?
El trigo en Chicago superó los US$256 por tonelada y registró una mejora superior al 15% desde los mínimos de junio. Esto refleja el creciente temor del mercado a una nueva interrupción del comercio mundial de granos. A principios de junio, la cotización se ubicaba entre US$220 y US$226 por tonelada, con una baja moderada. A finales de junio, tocó un piso de mercado entre US$213 y US$223, para luego recuperarse. A mediados de julio, la cotización alcanzó los US$235-US$256,52, marcando una fuerte suba y máximos recientes.
Cada escalada militar en el Mar Negro tiene consecuencias directas sobre los precios internacionales de los alimentos. El conflicto entre Rusia y Ucrania volvió a demostrar cómo un evento geopolítico puede modificar rápidamente el escenario para los productores argentinos. Con el trigo en máximos de las últimas semanas, el mercado seguirá de cerca cada novedad del frente bélico, consciente de que una nueva interrupción de las exportaciones podría empujar aún más los precios internacionales.
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