El rendimiento del trigo en la región núcleo mantiene proyecciones elevadas para la campaña 2026. Sin embargo, la detección de fusarium en lotes del sur de Santa Fe introduce un riesgo sanitario. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) registró hasta 500 espigas por metro cuadrado y estimó un promedio regional de 43,6 quintales por hectárea.
Alto potencial de rendimiento para el trigo
Un recuento de entre 350 y 450 espigas por metro cuadrado se considera un buen resultado en la región núcleo. En Aldao, al sur de Santa Fe, se observaron valores que podrían llegar a 500 espigas por metro cuadrado. Esta cifra es inferior a las 600 de la campaña anterior, pero indica un potencial superior al promedio zonal.
La BCR ubicó la primera estimación de rendimiento promedio en 43,6 quintales por hectárea, cinco quintales por encima de la media de la región. Desde 2010, solo cuatro campañas superaron los 40 quintales por hectárea, por lo que repetir este nivel por segundo ciclo consecutivo es relevante para la planificación agrícola.
El estado fenológico muestra un avance significativo: el 80% del trigo se encuentra en llenado de granos y el 20% restante en floración. Además, el 70% de los lotes presenta condiciones excelentes a muy buenas. A pesar de esto, las heladas causaron daños puntuales en el sudeste de Córdoba y el centro-sur de Santa Fe. En María Susana y Bigand se reportaron lesiones leves y espiguillas afectadas.
¿Qué es el Fusarium y dónde se detectó?
La principal alerta sanitaria se concentra en Aldao, donde se detectó fusarium con una presencia de entre el 15% y el 20%, incluyendo lotes con incidencia importante. Los reportes describieron espigas con espiguillas afectadas, en algunos casos comprometiendo hasta la mitad o la totalidad de la estructura.
El fusarium es una enfermedad fúngica que afecta las espigas y puede reducir la cantidad y el peso de los granos. En epidemias severas, las pérdidas de productividad pueden ubicarse entre el 30% y el 70%. Este rango describe escenarios de alta severidad y no representa una merma confirmada para toda la región núcleo.
El desarrollo del hongo se favorece con temperaturas de entre 20 y 30 °C y períodos de humedad elevada. Aunque octubre no presentó condiciones particularmente propicias, la detección en los lotes llevó a recomendar un seguimiento semanal.
Márgenes económicos y señales del mercado
El panorama económico del trigo mejoró respecto al año anterior, según estimaciones de la BCR. Para diciembre de 2026, el precio a cosecha considerado fue de US$ 21,3 por quintal. Con un rendimiento de referencia de 40 quintales por hectárea, el margen neto estimado para campo propio fue de US$ 87 por hectárea.
En campo alquilado, el resultado calculado se mantuvo negativo, con una pérdida estimada de US$ 130 por hectárea. La rotación trigo-soja de segunda llegó a representar hasta el 60% de las ganancias en algunos establecimientos de la región.
El mercado internacional es una variable a seguir. Rusia volvió a autorizar la salida de buques con granos desde el mar de Azov, luego de restricciones por ataques. Esto generó una posible mayor oferta exportable, presionando sobre los precios del trigo.
Avance de siembra de soja y estado del maíz
En paralelo, la siembra de soja de primera avanzó durante un período sin lluvias. En la semana relevada se implantaron 350.000 hectáreas, alcanzando un avance regional del 12%. El sudeste de Córdoba registró el 15% del área prevista, el centro-sur y sur de Santa Fe el 12%, y el norte bonaerense el 8%. Las bajas temperaturas continuaron condicionando el ritmo de las labores.
El maíz temprano mostró situaciones dispares. En María Susana, se advirtieron deterioros en el crecimiento y en el stand de plantas, con posibles caídas del potencial de rendimiento de entre el 10% y el 30%. Cerca de Rosario, en cambio, algunos lotes evidenciaron recuperación tras las bajas temperaturas, especialmente aquellos con nutrición adecuada.
La evaluación de los daños por heladas en el maíz requiere un período adicional de observación. Para el trigo, el seguimiento del fusarium será determinante para establecer si las expectativas de rendimiento se sostienen hasta la cosecha. La información disponible describe riesgos y proyecciones, no resultados finales de cosecha.
Agroempresario













