El atún en conserva es un alimento práctico y nutritivo, pero su preparación influye en la cantidad de mercurio que contiene. Para reducir la exposición a este metal pesado, la opción más recomendable es el atún al natural, según especialistas en nutrición.
¿Qué tipo de atún en lata es más recomendable?
La doctora Isabel Viña explicó que el atún en lata al natural es la mejor alternativa frente a las variedades en aceite de oliva, aceite de girasol o en escabeche. Los medios grasos, como el aceite o el escabeche, favorecen una mayor presencia de mercurio. Una lata de atún en aceite puede aportar entre ocho y diez microgramos más de mercurio que una conservada al natural.
Esto sucede porque el mercurio es una sustancia lipófila, lo que significa que se concentra en los líquidos grasos. Se recomienda comprar el atún al natural y, si se desea, agregar aceite de oliva virgen extra al momento de consumirlo para mejorar su sabor y textura.
Atún en lata: Nutrición y versatilidad
El atún en conserva se destaca por su valor nutricional. Aporta proteínas de alta calidad y ácidos grasos omega-3, beneficiosos para la salud cardiovascular. También contiene nutrientes esenciales como yodo, selenio, calcio y vitaminas A y D. Su versatilidad y facilidad de conservación lo convierten en un ingrediente popular en muchas dietas.
Usos culinarios del atún al natural
El atún al natural es ideal cuando la receta ya incluye grasas, salsas o ingredientes cremosos. Se adapta bien a preparaciones como ensalada de atún con mayonesa, sándwiches, wraps, guisos, hamburguesas o pastas para untar. Es una buena opción para rellenos de arepas, empanadas, huevos o tomates, especialmente al combinarlo con ingredientes que aportan sabor y jugosidad. Su principal ventaja es que no predomina sobre los demás sabores, permitiendo mezclarlo con limón, pimienta, cebolla, mostaza o hierbas aromáticas sin que el resultado sea pesado.
Usos culinarios del atún en aceite
El atún en aceite es la mejor alternativa cuando el pescado tiene un papel protagónico en la receta. Su sabor es más intenso y su textura más jugosa, ya que el aceite conserva la humedad y aporta untuosidad. Es una buena elección para preparaciones sencillas con pocos ingredientes, donde el atún brinda gran parte del sabor. Combina muy bien con pastas, ensaladas frescas, tostadas, bruschettas, papas, garbanzos y preparaciones con tomate, ajo, perejil, alcaparras, aceitunas o limón. En una pasta, el aceite integra los ingredientes; en una tostada, evita que el atún se sienta seco; y en una ensalada, añade jugosidad.
¿Cómo conservar el atún en lata una vez abierto?
Una vez abierta la lata de atún, es fundamental trasladar el contenido a un recipiente hermético, limpio y seco. Si el atún está conservado en aceite, se aconseja mantenerlo completamente cubierto por este líquido para preservar sus propiedades y sabor. Es recomendable etiquetar el recipiente con la fecha de apertura para un mejor control. El atún abierto debe refrigerarse a una temperatura igual o inferior a 4 °C, preferentemente en una de las baldas interiores del frigorífico.
Riesgos del mercurio en el pescado
El mercurio es un contaminante ambiental con potencial neurotóxico presente en los productos de la pesca. Su concentración en los peces depende de su alimentación; por ello, las especies depredadoras de gran tamaño y mayor longevidad, como el pez espada, el emperador, el tiburón, el atún rojo o el lucio, suelen acumular niveles más elevados.
Los grupos más vulnerables a la exposición al mercurio son las mujeres embarazadas, las madres en período de lactancia y los menores de 10 años. La exposición puede afectar el desarrollo del sistema nervioso central, tanto por consumo directo como por transmisión a través de la placenta y la leche materna.













