En una entrevista realizada por Claudio Quiñones en el programa “Pienso Positivo” de Radio del Volga (99.5), el licenciado en Ciencias Políticas Luis Balderrama analizó el debate en torno a la ley de glaciares y advirtió sobre el escenario ambiental actual. “El agua es vida, el agua es humanidad”, afirmó al plantear el eje central de su exposición, vinculada al uso de los recursos naturales y su impacto en el desarrollo humano.
El análisis se centró en el avance de modelos productivos intensivos y su relación con el consumo de agua. “Esta avanzada extractivista no piensa en la cuestión humana sino simplemente en el capital”, señaló Balderrama, al referirse a esquemas económicos que priorizan la rentabilidad por sobre el ambiente. En ese marco, planteó que la discusión sobre la ley de glaciares se inscribe en un contexto más amplio de transformación productiva.
Como dato concreto, indicó que el 70% de la superficie terrestre está cubierta de agua, aunque solo el 3% es apto para consumo. “Solamente el 3% es utilizable o potable”, explicó, al remarcar la relevancia estratégica del recurso. En ese sentido, mencionó que Argentina cuenta con reservas como el Acuífero Guaraní y las cuencas patagónicas, lo que incrementa su valor geopolítico.
Balderrama comparó la situación local con el caso chileno, donde el desarrollo del agronegocio y la minería generó impactos severos. “Ha generado la desertificación de los suelos”, sostuvo sobre la producción intensiva, particularmente en relación al cultivo de palta. También mencionó el desvío de ríos y el alto consumo hídrico en actividades extractivas como factores determinantes en la crisis del agua.
En relación a la Argentina, advirtió que existen señales similares en distintas regiones del país. “San Juan, Mendoza, Salta, Catamarca ya están sufriendo problemas del tema del agua”, detalló, al mencionar sequías prolongadas y limitaciones en el acceso al recurso. A esto sumó el impacto del cambio climático y el avance de proyectos vinculados a la minería.
El análisis incluyó también a la provincia de Buenos Aires, donde señaló antecedentes y posibles escenarios futuros. “No estamos exentos”, afirmó, al recordar movilizaciones registradas entre 2006 y 2007 en la zona de Sierra de la Ventana contra proyectos extractivos. Además, mencionó la presencia potencial de minerales en distintas regiones del territorio bonaerense.
Otro punto abordado fue el nivel de información pública sobre estos temas. “Hay desconocimiento”, sostuvo, al considerar que la discusión no forma parte de la agenda cotidiana. En ese sentido, planteó la necesidad de mayor intervención del ámbito político y de los concejos deliberantes para instalar el debate en la sociedad.
Balderrama también se refirió al impacto territorial de las actividades extractivas. “Es una transformación total del espacio”, indicó, al describir efectos sobre poblaciones, ecosistemas y economías regionales. En esa línea, mencionó procesos de desplazamiento poblacional y cambios en el uso del suelo en regiones afectadas por la minería.
Finalmente, insistió en la vigencia del debate y en la posibilidad de intervenir en el proceso. “Todavía es valedera la discusión”, afirmó, al remarcar que las decisiones políticas pueden modificar el rumbo actual. Según expresó, el tratamiento del tema requiere una participación activa de distintos sectores y una mayor circulación de información.













