El norte argentino registró en 2025 una pérdida de 210.702 hectáreas de bosques nativos, un 40% más que el año anterior. Los datos surgen del informe anual elaborado por Greenpeace, basado en el análisis de imágenes satelitales, que advierte sobre un agravamiento sostenido de la emergencia forestal en el país. Santiago del Estero encabezó el ranking de provincias con mayor superficie afectada.
Según el relevamiento, los desmontes continúan concentrándose en cuatro provincias: Santiago del Estero, Chaco, Salta y Formosa. Solo por desmontes, durante 2025 se perdieron 94.204 hectáreas en esos distritos. Santiago del Estero volvió a presentar los peores indicadores, con 51.149 hectáreas deforestadas, seguida por Chaco, Salta y Formosa.
Al avance de la frontera agropecuaria se sumó el impacto de los incendios forestales. De acuerdo al informe, el fuego arrasó 116.498 hectáreas de bosques nativos durante el año pasado, y casi la mitad de esa superficie volvió a concentrarse en Santiago del Estero. Greenpeace atribuye la pérdida de bosques principalmente a la expansión ganadera y al cultivo de soja transgénica destinada en gran parte a la exportación, además de los incendios.
Desde la organización ambiental advirtieron que la Argentina se encuentra entre los 15 países con mayor pérdida de bosques a nivel mundial. Además de los efectos sobre la biodiversidad y el clima, la deforestación genera inundaciones, pérdida de recursos naturales y conflictos territoriales que afectan a comunidades campesinas e indígenas. El informe recuerda que en la cumbre climática COP26 el país asumió el compromiso de alcanzar la deforestación cero para 2030, una meta que, a la luz de los datos actuales, aparece lejana, especialmente en el norte argentino.













