La Justicia de Salta impuso la multa ambiental más alta en la historia de Argentina, ascendiendo a 21.805 millones de pesos, equivalentes a unos 15 millones de dólares. La sanción recae sobre los agricultores Juan José Karlen y Daniel Darío Karlen por un desmonte ilegal masivo de bosque nativo en el norte de la provincia.
¿Cuál fue el origen de la multa ambiental récord?
La multa fue ampliada por la jueza de Primera Instancia Viviana Yance, tras comprobarse que los responsables incumplieron sistemáticamente un plan de restauración ambiental. La cifra actualizada se basa en un embargo original de 171 millones de pesos fijado en 2016. Los dueños de la estancia, ubicada a veinte kilómetros de la localidad de Dragones, continuaron explotando la tierra sin restaurar el bosque destruido. El Ministerio Público Fiscal de la provincia confirmó que esta es la sanción ambiental más alta jamás impuesta en el país.
El Impacto del Desmonte en Salta
El desmonte se ejecutó con dieciocho topadoras que trabajaron simultáneamente durante varios meses, arrasando más de 11.000 hectáreas de bosque nativo. Esta extensión es comparable a la de la ciudad de Madrid. La zona afectada, en el departamento de San Martín, está habitada por comunidades wichí y familias campesinas que dependen del monte para su subsistencia. En Argentina rige desde 2007 la Ley de Bosques Nativos, que exige un ordenamiento territorial previo a cualquier desmonte y restringe la tala en zonas de alto valor de conservación.
Greenpeace Argentina, organización que denunció la tala desde 2013, 2016 y 2023 con carteles gigantes en la finca salteña, calificó la sanción como histórica, dada la magnitud del desmonte ilegal de las últimas décadas.
Incumplimiento del Plan de Restauración Ambiental
En 2018 se homologó un Acuerdo Definitivo de Restauración Ambiental que obligaba a los Karlen a restaurar el bosque en un plazo de 30 años. Sin embargo, informes técnicos posteriores, verificados en los catastros 30.746 y 30.747, detectaron el incumplimiento:
- Agricultura no autorizada dentro de los terrenos que debían permanecer en descanso.
- Almacenamiento de maíz en los mismos catastros pendientes de restauración.
- Ausencia total de avances en la reforestación comprometida.
Este incumplimiento reiterado fue el argumento de la Fiscalía para solicitar la ampliación de la multa. Mientras tanto, el negocio agropecuario en la zona continuó operando.
Próximos Pasos y Reclamos Adicionales
Para Greenpeace, la cifra récord no compensa el daño causado, y la organización estima que, con la inflación acumulada, la sanción original debería rondar los 6.000 millones de pesos adicionales. Más allá del dinero, Greenpeace reclama el cierre definitivo de la estancia para permitir la regeneración del bosque.
La causa judicial avanza hacia una audiencia clave, donde la Justicia deberá confirmar si la ampliación de la multa ambiental queda firme o si los Karlen consiguen apelar el monto. Ambos agricultores siguen al frente de la explotación, y trece años después de la primera denuncia de Greenpeace, las 11.000 hectáreas arrasadas permanecen más cerca de ser un campo de cultivo que un bosque.













