Finca Las Antípodas, un proyecto vitivinícola en Junín, provincia de Buenos Aires, modificó la imagen tradicional del vino argentino. El emprendimiento produce variedades en plena Pampa Húmeda, a 260 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, desafiando las condiciones climáticas y de suelo habituales de las regiones vitivinícolas del país.
Origen del viñedo en Junín
La historia de Finca Las Antípodas comenzó con Mariano Tessone y Juan Pablo Richelmini, dos amigos de Junín. Ambos, sin experiencia previa como enólogos o productores agropecuarios, decidieron crear un vino con identidad juninense cerca de los 40 años. La oportunidad surgió en una chacra familiar de Tessone.
Para determinar la viabilidad del proyecto, los amigos consultaron a Gabriela Celeste, directora de Eno-Rolland. Los estudios de suelo y clima indicaron posibilidades, incluso para elaborar un buen vino rosado en un escenario modesto. Esta conclusión fue suficiente para iniciar la plantación.
Desafíos de la vitivinicultura en la Pampa Húmeda
Las primeras 1.100 plantas de Malbec, Petit Verdot y Cabernet Franc llegaron el 18 de noviembre de 2013. Se seleccionaron por su potencial de adaptación a la zona y se implantaron en una hectárea. El territorio no contaba con antecedentes que sirvieran como guía.
A diferencia de Mendoza, donde la falta de precipitaciones permite controlar el riego, en la Pampa Húmeda el desafío es inverso. Las plantas deben convivir con lluvias frecuentes, alta humedad y mayor presencia de hongos e insectos. Para proteger las uvas de los pájaros, se instalaron mallas especiales, aunque esto generó nuevos inconvenientes por la condensación de humedad.
El camino no fue sencillo; en 2017, las lluvias e insectos provocaron la pérdida de la primera cosecha. El equipo ajustó el manejo de la finca y sus prácticas agrícolas. La recompensa llegó en 2018, con la producción del primer vino logrado de Las Antípodas: un Field Blend de 75% Petit Verdot y 25% Malbec. Se obtuvieron unas 100 botellas, demostrando el potencial del suelo bonaerense. En 2021, la finca alcanzó volúmenes más consistentes. Actualmente, la elaboración anual ronda las 2.000 botellas.
¿Cómo son los vinos de las Antípodas?
El proyecto no busca replicar el estilo de Mendoza, sino interpretar las condiciones de Junín. El enólogo y asesor Gerardo Pereyra, también oriundo de la ciudad, trabaja para respetar el comportamiento del viñedo. En la Pampa Húmeda, el objetivo principal es conseguir uvas sanas y equilibradas antes de considerar barricas o cortes.
Las variedades vinculadas al proyecto incluyen Malbec, Petit Verdot, Cabernet Franc, Ancellotta y Marselan. Los vinos de Las Antípodas buscan conservar la frescura, una graduación alcohólica moderada y una presencia cuidadosa de la madera, sin ocultar el carácter de la fruta.
Finca las Antípodas: un destino turístico en Buenos Aires
Con el tiempo, Finca Las Antípodas se transformó en un destino turístico. La finca recibe visitantes interesados en recorrer el viñedo, conocer su historia y participar en degustaciones de vinos maridados con productos regionales. Junín incorporó así una propuesta diferente a sus lagunas y paisajes rurales.
La propiedad sumó tres alojamientos construidos con contenedores adaptados, ubicados frente a las hileras de vides. La posibilidad de pernoctar en la finca ofrece una alternativa para quienes desean una escapada vinculada al mundo del vino sin viajar hasta Mendoza. El lugar también organiza encuentros que combinan música, gastronomía, naturaleza y producción local.
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