La campaña agrícola 2025/26 de Argentina finalizó con una cosecha histórica de 169,2 millones de toneladas, un crecimiento del 21% respecto al ciclo anterior. Este volumen productivo impulsó las exportaciones agroindustriales, que alcanzaron los u$s 19.239 millones durante el primer semestre de 2026.
¿Cómo fue la cosecha récord 2025/26?
La producción récord se logró gracias al desempeño del trigo y el maíz, que registraron niveles históricos. El trigo alcanzó 27,9 millones de toneladas, mientras que el maíz llegó a 71,5 millones. El girasol consolidó una campaña destacada, con una producción récord y un aumento del 28,5% en su molienda durante el primer semestre de 2026.
La soja, , finalizó con 49,5 millones de toneladas, un 3,1% menos que la campaña previa. Sin embargo, sus rindes se mantuvieron por encima del promedio de la última década, compensando parcialmente la reducción de la superficie sembrada.
Impacto en las exportaciones agroindustriales
Las exportaciones agroindustriales crecieron un 16% interanual en el primer semestre de 2026, impulsadas por el aumento de los volúmenes comercializados. El maíz ganó protagonismo y amplió su inserción internacional, favorecido por una mayor demanda de China. Se proyecta que el cereal mantendrá un papel central en las exportaciones argentinas, con diversificación de destinos y una participación activa del gigante asiático.
La soja continuará siendo el complejo de mayor aporte en valor a las exportaciones, aunque enfrenta una creciente competencia de Brasil en el mercado de harina.
¿Qué factores influyeron en la rentabilidad del sector?
Un informe de IES Consultores detalló que, pese al fuerte crecimiento de la producción, los márgenes de rentabilidad muestran señales mixtas. La caída del precio de la urea, que descendió de u$s 1.000 a u$s 550 por tonelada entre mayo y julio, alivió los costos de producción y mejoró las condiciones para la siembra de trigo.
Los márgenes de excedente bruto de explotación agropecuario (EBE) promedian el 20% en 2026, lo que representa una mejora de 1,5 puntos porcentuales respecto a 2025. No obstante, estos niveles aún se encuentran por debajo de los registrados en 2022 y 2023. El jefe sectorial de IES Consultores, Federico Zerba, indicó que la cosecha récord confirma el potencial del campo argentino, pero el desafío reside en sostener los márgenes. Advirtió que la rentabilidad seguirá condicionada por los costos logísticos, la energía y otros gastos operativos.
Inversiones para agregar valor
El sector agroindustrial registra inversiones relevantes en molienda de soja y girasol, con proyectos que superan los u$s 900 millones. Estos desembolsos buscan capturar una mayor proporción del valor agregado dentro del país, fortaleciendo la agroindustria. La expansión de la capacidad de procesamiento representa una oportunidad para la cadena, que busca fortalecer su inserción internacional con productos de mayor transformación.
Perspectivas para la campaña 2026/27
Para la campaña 2026/27, se anticipa un escenario de normalización, especialmente en trigo y maíz. El informe de IES Consultores proyecta una producción menor respecto al ciclo que acaba de finalizar, debido a la base extraordinariamente elevada de la campaña anterior y la dificultad de repetir los rindes alcanzados.
A pesar de esto, el escenario de base se mantiene positivo en términos de volumen y exportaciones. El maíz conservará su protagonismo por la diversificación de mercados y la demanda china. La soja continuará como el principal complejo exportador en valor. La reducción gradual de los derechos de exportación también mejorará los incentivos, aunque con un impacto desigual según el cultivo y la región. Los costos de transporte, la infraestructura y el precio de la energía seguirán siendo variables centrales para la competitividad.
El sector agropecuario argentino llega a la campaña 2026/27 con una base productiva excepcional, pero con desafíos que trascienden el clima. La rentabilidad dependerá de los precios internacionales, la infraestructura y los costos operativos. El récord de 169,2 millones de toneladas demuestra la capacidad productiva del país, y el próximo desafío es transformar ese volumen en mejores márgenes y mayor valor agregado.
La Capital













