El complejo agroexportador argentino ingresó u$s 2880 millones en octubre de 2026, una cifra 10% inferior a septiembre de 2026 pero un 157% superior a octubre de 2025. El acumulado de enero a octubre de 2026 alcanzó los u$s 25.156 millones, un 14% por debajo del mismo período de 2025.
¿Por qué se espera estabilidad en la liquidación de divisas?
Se proyecta que el flujo de divisas se mantenga estable en noviembre y diciembre de 2026, y enero y febrero de 2027, sin los fuertes picos de liquidación observados en años anteriores. Esta estabilidad se atribuye a la ausencia de incentivos cambiarios extraordinarios, como los programas de "dólar soja", y a una menor expectativa de devaluación.
La campaña actual se desarrolla en parámetros normales, liberada de factores exógenos. La exportación de poroto de soja se estima en torno a 6 millones de toneladas. La industria aceitera, que incorporó soja de Paraguay además de la producción local, necesita comprar y moler durante todo el año, lo que contribuye a un flujo de divisas más parejo y una reducción del ritmo hacia enero y febrero de cada año.
El trigo, motor clave para las exportaciones
El trigo se perfila como uno de los principales motores de las exportaciones durante el cierre de 2026. Brasil enfrenta una mala cosecha y podría requerir importar alrededor de 9 millones de toneladas, lo que beneficia a Argentina por su cercanía y condiciones arancelarias favorables.
Con una cosecha local estimada en 23 millones de toneladas, sumado al stock no comercializado, se abre una ventana favorable para las exportaciones en noviembre y diciembre de 2026, y enero de 2027. En octubre de 2026, ya se exportaron casi un millón de toneladas de trigo de la campaña 2025/26. La demanda internacional excede al mercado brasileño, y los problemas de exportación de Rusia mantienen una oportunidad para el trigo argentino.
Potencial del maíz para sostener ventas
El maíz también ofrece un margen considerable para sostener las ventas. Se registran 39 millones de toneladas anotadas para exportación, con un saldo exportable mínimo proyectado de 45 millones de toneladas. Esto deja un piso de más de 6 millones de toneladas para exportar durante noviembre y diciembre de 2026, y enero y febrero de 2027.
La evolución de las exportaciones de Ucrania y el volumen final de la cosecha estadounidense serán factores clave para determinar el total de ventas y divisas.
Exportaciones energéticas alivian la presión sobre el agro
Un factor adicional que modifica el escenario cambiario es el aumento de las exportaciones energéticas, lo que disminuye la presión sobre el sector agropecuario como principal proveedor de dólares. Esta situación permite a los productores vender con mayor tranquilidad. No se anticipa un nuevo salto en la liquidación, sino una declinación moderada de los ingresos, pero dentro de un marco de mayor estabilidad en comparación con campañas anteriores.
¿Qué puede alterar el escenario?
La principal variable que podría alterar este panorama son los precios internacionales. Una baja pronunciada podría incentivar a los productores a retener granos, esperando mejores cotizaciones. Esta decisión sería parte de la dinámica del mercado, no una consecuencia de aguardar una devaluación o un nuevo "dólar soja".
Proyecciones de liquidación para 2026
Las proyecciones de liquidación de divisas para el año presentan diferencias. Se estima que quedarían alrededor de u$s 2500 millones por mes para liquidar hasta finales de 2026.
La Bolsa de Comercio de Rosario proyectó en septiembre de 2026 que el sector agropecuario aportaría u$s 35.200 millones durante todo 2026. Esta cifra representa una mejora de u$s 300 millones respecto a su cálculo previo, atribuida a mayores precios de exportación.
El Cronista













