La economía argentina enfrenta un nuevo escenario de deterioro, con temor a una nueva recesión. Los sectores vinculados a la exportación, como el agro, la minería y los hidrocarburos, muestran mejores resultados, pero esta mejora no se traslada al resto de la economía, donde la industria, la construcción y el consumo interno registran señales de retroceso.
Contracción Económica y Señales Negativas
La actividad económica nacional experimentó una contracción del 0,89% durante el segundo trimestre del año. Este dato superó la caída del 0,36% que se había proyectado previamente, y borró la recuperación alcanzada en los primeros tres meses del año. Los indicadores disponibles para el tercer trimestre también reflejan un panorama complejo. La industria y la construcción registraron bajas interanuales y mensuales superiores al 4%, lo que contradice la idea de una recuperación generalizada.
Desequilibrio entre Sectores Productivos
Existe una marcada diferencia en el desempeño de los sectores económicos. Aunque el nivel general de actividad se mantiene por encima del registrado en 2022, la recuperación no alcanza a todas las ramas productivas. Las actividades ligadas al comercio exterior, como el agro, la minería y los hidrocarburos, exhiben un mejor rendimiento. Sin embargo, su capacidad para generar empleo es limitada, representando apenas el 8% del empleo asalariado formal. En contraste, los sectores con mayor capacidad de empleo, como la industria, muestran el peor desempeño.
La industria es uno de los sectores más afectados, enfrentando una combinación de menor demanda y aumento de costos, situación que se describe como un "efecto sándwich". Las empresas reportan menos ventas, mayores gastos y un margen reducido para trasladar esos aumentos a los precios.
Preocupación por el Mercado Laboral y el Crédito
El mercado laboral es una variable clave que explica el deterioro económico. La evolución del empleo fue uno de los principales factores en la revisión a la baja de las estimaciones económicas. La construcción tampoco logra recuperar el terreno perdido, y el Gobierno analiza alternativas para ampliar el financiamiento hipotecario mediante recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS).
El crédito al sector privado volvió a caer en agosto, después de una recuperación durante junio y julio. Esta desaceleración en el crecimiento general de la economía es un problema que excede a un sector puntual. Los datos de recaudación también aportaron señales negativas, con caídas reales del impuesto a los débitos y créditos del 11,3% en julio y del 9,2% en agosto.
¿Se Profundiza la Recesión en Argentina?
La combinación de la doble caída en la industria y la construcción es compatible con el inicio de una recesión. Expertos señalan que no se trata ya de una economía de "dos velocidades", sino de una que avanza poco mientras otra retrocede. Los sectores dependientes del mercado doméstico continúan sufriendo el impacto del ajuste y un consumidor más selectivo. La industria, la construcción y el comercio no consiguen abandonar la dinámica recesiva, a pesar del impulso de las actividades orientadas al exterior.
El crecimiento de los sectores que generan dólares no es suficiente para impulsar el consumo, la industria, la construcción y el empleo. Mientras el Gobierno mantiene su decisión de no aumentar el gasto para estimular la actividad, los indicadores privados anticipan un escenario de mayor enfriamiento económico.













