El dólar mayorista alcanzó los $1.510, superando la barrera de los $1.500 que se había mantenido en las últimas semanas. Este nuevo máximo nominal se produjo en una jornada de creciente demanda de divisas y presión cambiaria.
El Dólar Mayorista Superó los $1.500
La cotización del dólar mayorista avanzó hasta los $1.510 en una jornada con mayor demanda de divisas. La oferta disponible no fue suficiente para contener la presión alcista en el mercado cambiario. El tipo de cambio había iniciado la jornada en $1.499,50, pero el equilibrio se quebró, llevando a la divisa a superar el nivel de $1.500. Durante la rueda, se negociaron unos USD 535,8 millones en el segmento de contado.
¿Cómo se Comportaron otras Cotizaciones del Dólar?
El dólar oficial también mostró un avance en las pizarras bancarias, llegando a $1.525 para la venta en el Banco Nación. En paralelo, el dólar blue se ubicó en torno a los $1.565 para la venta. La diferencia entre las distintas cotizaciones vuelve a poner el foco en el mercado cambiario argentino.
Factores Detrás de la Presión Cambiaria
Uno de los elementos centrales que impulsaron la reacción del mercado fue la caída de las tasas de interés en pesos. La tasa de caución a un día había llegado cerca del 27,5%, pero luego retrocedió hasta el 21,5%. Un menor rendimiento en pesos reduce el incentivo para mantener moneda local, favoreciendo la búsqueda de cobertura en dólares. Analistas del mercado observaron que, una vez flexibilizado el techo de $1.500, podría disminuir la volatilidad de las tasas en pesos. Las condiciones de liquidez habían mejorado la semana anterior, lo que sugiere una posible intervención del Banco Central para contener las tasas.
Intervención en el Mercado de Divisas
El avance del dólar mayorista se produjo incluso con una posible intervención indirecta del Banco Central. Operadores del mercado señalaron un fuerte volumen negociado en la letra dólar linked D31G6, interpretado como una señal de participación oficial para moderar la demanda de cobertura cambiaria.
El Debate sobre el Atraso Cambiario
La ruptura de los $1.500 reabre el debate sobre el atraso cambiario. El tipo de cambio real bilateral con Estados Unidos se encontraba 12,2% por debajo de los niveles de comienzos de año, indicando una pérdida de competitividad frente a la inflación interna. Mantener tasas elevadas sostiene el atractivo de las inversiones en pesos y desalienta la dolarización, pero encarece el financiamiento y afecta la actividad económica. Una mayor flexibilización de las tasas puede quitar atractivo al peso y aumentar la demanda de dólares.
Incertidumbre Financiera y Riesgo País
La tensión cambiaria se da en un contexto de mayor incertidumbre financiera. El riesgo país superó los 500 puntos básicos, mientras los bonos argentinos en dólares registraron fuertes retrocesos en agosto. Las acciones de bancos argentinos que cotizan en Wall Street también acumularon pérdidas importantes. El mercado observa una combinación de factores que presionan sobre el peso: tasas de interés más bajas, mayor demanda de dólares y un deterioro de indicadores financieros.
La ruptura del techo de $1.500 representa más que una suba puntual para los inversores. Marca el abandono de un nivel que se había defendido con distintas herramientas y genera interrogantes sobre el futuro del dólar. El régimen de bandas cambiarias tiene un techo superior establecido en $1.871,95, manteniendo una distancia considerable con la cotización actual de $1.510. El quiebre de los $1.500 modificó las expectativas del mercado.













