Peabody, la histórica marca de electrodomésticos, cesó su producción en Argentina y reconfiguró su modelo de negocio para centrarse en la importación y la fabricación en Paraguay. Esta reestructuración se concretó en el marco de un concurso preventivo, que incluyó el desmantelamiento de su planta y una significativa reducción de su personal.
¿Cómo se reestructuró Peabody en Argentina?
La empresa abandonó su esquema industrial en el país. La sindicatura del concurso preventivo de Goldmund S.A., sociedad controlante de la marca, verificó que la planta de La Tablada ya no posee capacidad instalada para fabricar. Toda la maquinaria fue trasladada a un depósito en San Martín, mientras que las oficinas administrativas se mudaron a una nueva sede sobre la Avenida Cabildo, en la Ciudad de Buenos Aires. Actualmente, Peabody concentra su actividad en la comercialización de productos y el servicio postventa.
¿Cuál fue el impacto en el personal de Peabody?
La transformación de la empresa implicó una drástica reducción de su dotación de empleados. En 2023, Peabody contaba con aproximadamente 350 trabajadores, número que descendió a 158 al momento de la apertura del concurso. La reestructuración continuó durante el proceso: en mayo se registraron 10 desvinculaciones, y en junio hubo otros 12 retiros voluntarios, que representaron un desembolso cercano a $89 millones. , la compañía cerró junio con 111 trabajadores, y no se incorporan empleados desde octubre de 2025.
¿Por qué Peabody trasladó parte de su producción a Paraguay?
El presidente de la compañía, Dante Choi, atribuyó el deterioro financiero a la pérdida de competitividad de la producción local. Entre sus críticas, señaló las restricciones para importar durante el régimen de SIRA, la acumulación de créditos fiscales licuados tras la devaluación de diciembre de 2023 y la posterior apertura del mercado, que permitió el ingreso de productos a precios muy por debajo de sus costos.
La relocalización de parte de la producción hacia Paraguay se presentó como una solución. Producir allí resulta entre 30% y 35% más económico que en Argentina, gracias a menores costos laborales, beneficios fiscales y una carga tributaria inferior. La empresa no proyecta volver a fabricar en el país mientras estas condiciones no cambien.
¿Cómo afectaron las ventas y la facturación de Peabody?
Los informes de la sindicatura reflejan que el deterioro comercial continuó durante el concurso. En junio, las ventas totales cayeron de $2.813,7 millones en mayo a $1.335,9 millones, una baja superior al 52% en apenas treinta días. La facturación también se redujo considerablemente, pasando de $3.439,6 millones a $1.634,6 millones. La compañía reconoció que el precio promedio de los productos se redujo a la mitad en los últimos seis meses, impactando directamente en la facturación. El nivel de compras de mercadería también disminuyó, en línea con el freno de las operaciones.
La crisis de Peabody no se detuvo con la apertura del concurso. La compañía continúa negociando con más de 350 acreedores para reestructurar un pasivo que asciende a alrededor de $40.000 millones.
El Cronista













