Las cadenas agroindustriales consolidan su posición como el sector de mayor aporte a la economía argentina, representando el 22% del Producto Bruto Interno (PBI) del país. Así lo indica un informe elaborado por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), que proyecta un crecimiento de la actividad económica del 2,8% para 2026.
¿Cuál es la incidencia de la agroindustria en el PBI?
El análisis de FADA posiciona al agro por encima de otros sectores clave como la actividad inmobiliaria, el comercio, la industria manufacturera y los servicios. La participación del sector implica que uno de cada cinco pesos generados por la economía argentina proviene directamente de las cadenas agroindustriales, ubicándolo como el principal componente del PBI nacional.
Detrás de este liderazgo se encuentran múltiples actividades que agregan valor a la producción primaria. Estas incluyen la elaboración de alimentos, el transporte de mercaderías, la logística, los servicios profesionales, el desarrollo tecnológico, la comercialización y la provisión de insumos, movilizando inversiones y empleo en gran parte del territorio argentino.
Comparación con otros sectores económicos
Después de las cadenas agroindustriales, el informe muestra que el segundo sector con mayor incidencia es el mercado inmobiliario, que representa el 14% del PBI. En tercer lugar se ubica el comercio, con una participación del 12%, seguido por las actividades de salud y educación, que explican el 11% de la economía.
Más atrás se encuentra la industria manufacturera no agropecuaria, con el 9%. El resto corresponde a la construcción, el transporte, la minería y otros servicios, que en conjunto suman el 32% de la actividad económica nacional.
Impulso al empleo y las inversiones
El impacto económico de la agroindustria se multiplica por su capacidad para generar actividad en diversos sectores vinculados. Buena parte del valor agregado de la agroindustria se produce fuera del establecimiento agropecuario, en actividades asociadas al procesamiento industrial, la logística, la comercialización, el transporte y los servicios técnicos.
Esta integración convierte al sector en uno de los principales motores del empleo privado y de las inversiones productivas. Su presencia territorial es especialmente fuerte en el interior del país.
Generación de divisas y comercio exterior
La agroindustria también es fundamental para el comercio exterior argentino. Actualmente, el sector genera seis de cada diez dólares que ingresan al país por exportaciones, consolidándose como la principal fuente de divisas de la economía nacional.
FADA sostiene que para 2026 este desempeño podría fortalecerse. Esta proyección se basa en una combinación de cosechas de alto rendimiento y un escenario favorable para las exportaciones de carne, impulsado por los precios internacionales. Una mejora sostenida de las ventas externas impactaría positivamente en la actividad económica.
Perspectivas económicas para 2026
El informe proyecta un crecimiento del 2,8% de la economía argentina durante 2026 en comparación con el año anterior. Los factores que podrían impulsar esta expansión incluyen la inversión privada, el comercio internacional y proyectos de desarrollo productivo.
Se avances en inversiones relacionadas con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), especialmente en minería e hidrocarburos. También comenzó a implementarse el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) en distintos niveles subnacionales. Sin embargo, FADA advierte que el consumo interno aún no muestra una recuperación significativa.
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