La Confederación Argentina de la Mediana Empresa presentó el balance de la primera quincena de la temporada de verano 2026 y describió un escenario turístico activo, aunque con reglas distintas a las de años anteriores. El informe señala que ya no predominan las reservas anticipadas ni las estadías prolongadas, sino movimientos asociados a fines de semana, eventos específicos y condiciones climáticas favorables, con decisiones de viaje tomadas cada vez más cerca de la fecha.
Según CAME, los destinos con atractivos naturales consolidados fueron los que alcanzaron los mejores niveles de ocupación. A nivel nacional se destacaron Puerto Iguazú y Ushuaia, mientras que en la provincia de Buenos Aires sobresalió Tandil, con un buen desempeño del segmento de cabañas impulsado por el turismo familiar y eventos deportivos. En un segundo grupo se ubicaron destinos de escapadas cortas, como Chascomús, con ocupaciones medias pero sostenidas y estadías de alrededor de tres noches.
El panorama fue menos favorable en la Costa Atlántica. Mar del Plata registró una ocupación cercana al 60% y, en el conjunto de la provincia de Buenos Aires, el flujo turístico fue inferior al del mismo período del año anterior. La comparación interanual muestra una caída del 21% en la provincia y del 26% en los destinos costeros, acompañada por una baja en el gasto medido a través de medios de pago electrónicos.
Para la entidad empresaria, estos datos no reflejan una retracción del turismo sino una reconfiguración de los hábitos de viaje. Se consolida un visitante más prudente, que ajusta el gasto, reduce la duración de las estadías y prioriza experiencias puntuales. El verano 2026, concluye el informe, mantiene impacto económico en las economías locales, pero expone un turismo más flexible, selectivo y menos previsible, especialmente en los destinos de cercanía.













