El 10 de junio de 2025, la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos contra Cristina Fernández de Kirchner, dos veces presidenta argentina. Esta decisión consumó su proscripción política, pero un año después, la principal referente de la oposición al gobierno de Javier Milei mantiene su centralidad en el debate público.
¿Qué implicó la condena a Cristina Fernández de Kirchner?
La condena a Cristina Fernández de Kirchner se basó en la Causa Vialidad, que investigó supuestas irregularidades en obras públicas adjudicadas en Santa Cruz durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández. El proceso judicial acumuló doce años de trámite con irregularidades documentadas y recusaciones rechazadas. Amplios sectores políticos y académicos de la región consideran el caso un ejemplo de lawfare, el uso del aparato judicial para la persecución política, en sincronía con oligopolios mediáticos como Clarín y La Nación.
El desarrollo de la Causa Vialidad
La investigación se inició en 2016 por una auditoría sobre obras viales en Santa Cruz, ordenada por la gestión de Mauricio Macri. El juicio oral comenzó en mayo de 2019 ante el Tribunal Oral Federal N.° 2 y se extendió casi cuatro años. Durante el proceso, la acusación no presentó un peritaje oficial completo sobre los supuestos sobreprecios, y el análisis técnico abarcó solo cinco de las cincuenta y un rutas adjudicadas. Además, el perito designado de oficio había publicado mensajes contrarios a la imputada, y el fallo mismo admitió la ausencia de prueba directa, basándose en prueba indiciaria.
Irregularidades y confirmación judicial
La condena fue confirmada en noviembre de 2024 por los camaristas Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña de la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal. Los dos primeros habían sido recusados por la defensa debido a visitas registradas a la residencia presidencial de Olivos durante la gestión de Mauricio Macri, en vísperas de fallos relevantes. Estas recusaciones fueron rechazadas.
La inhabilitación judicial dejó a Fernández de Kirchner fuera de la competencia electoral, justo cuando había oficializado su candidatura a legisladora bonaerense. El 17 de junio de 2025, el mismo Tribunal Oral le dictó prisión domiciliaria en su residencia del barrio porteño de Constitución, bajo monitoreo electrónico. La Causa Vialidad es una de doce causas abiertas en su contra; ninguna de las restantes llegó a condena firme.
¿Qué impacto generó la proscripción?
La confirmación del fallo generó una respuesta inmediata. El 18 de junio de 2025, una movilización masiva en la Plaza de Mayo, bajo las consignas "Argentina con Cristina" y "Cristina Libre", reunió a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) y las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA), junto a organizaciones estudiantiles, barriales y de Derechos Humanos.
Durante el año siguiente, el domicilio de San José 1111, en Constitución, se convirtió en un punto permanente de movilización. La defensa de Cristina Fernández de Kirchner comenzó a articularse con demandas más amplias, producto del ajuste económico, la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, los despidos y el endeudamiento de los hogares.
La centralidad política se mantiene
A un año de su detención, el balance político arroja una paradoja: la operación destinada a excluir de la competencia electoral a la principal dirigente del campo nacional y popular no logró correrla del centro de la disputa política. Por el contrario, distintos indicadores sugieren que su figura mantuvo e incluso reforzó su gravitación en el debate público. Una reciente encuesta de la consultora Hugo Haime la ubicó con un 42,7% de imagen positiva, por encima de dirigentes centrales del oficialismo como Patricia Bullrich (41,7%) y Javier Milei (38,7%).
Al mismo tiempo, la proscripción planteó un desafío estratégico para el conjunto de la oposición. Mientras el gobierno de Javier Milei profundiza su programa político y económico, el peronismo enfrenta la tarea de reorganizarse, reconstruir una mayoría social y ofrecer una alternativa política capaz de disputar el rumbo del país. Doce meses después, Cristina Fernández de Kirchner sigue ocupando un lugar central en la disputa por el presente y el futuro de la Argentina, condensando una memoria colectiva asociada a la ampliación de derechos, la movilidad social ascendente y la construcción de un proyecto de país soberano.
Alejandra Rizzo / Nodal













