Argentina volvió a quedar entre los diez países con peores condiciones para el ejercicio de los derechos laborales, según el Índice Global de los Derechos de la Confederación Sindical Internacional (CSI), que evalúa la situación de 151 naciones a partir de indicadores basados en normas y convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El informe ubicó al país en la categoría más baja de su clasificación y señaló un nuevo deterioro respecto de años anteriores. Argentina comparte este grupo con países como Bielorrusia, Egipto, Túnez, Turquía, Panamá y Ecuador.
De acuerdo con el relevamiento, aunque la legislación reconoce distintos derechos laborales, existen dificultades para su aplicación efectiva. La CSI advirtió sobre restricciones vinculadas a la actividad sindical, la negociación colectiva y el derecho a huelga.
Especialistas en derecho laboral atribuyen este retroceso a las reformas impulsadas por el gobierno de Javier Milei desde 2023. Entre los cambios señalados figuran modificaciones en la legislación laboral, la eliminación de sanciones económicas para ciertos casos de empleo no registrado y nuevas regulaciones sobre medidas de fuerza sindicales.
Representantes gremiales también cuestionaron las políticas oficiales y sostuvieron que afectan el ejercicio de derechos reconocidos por organismos internacionales. Desde el Gobierno, en tanto, las reformas son presentadas como herramientas destinadas a reducir costos laborales y promover inversiones.
El informe reabre el debate sobre la situación de los trabajadores en Argentina, un país que históricamente contó con una amplia legislación de protección laboral, aunque atravesó distintos procesos de reforma a lo largo de las últimas décadas.
RFI













