La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) se movilizó el pasado miércoles 20 de mayo en Buenos Aires para exigir al Gobierno nacional el cese del desmantelamiento del sistema sanitario argentino. La protesta, que partió del Ministerio de Salud hacia Plaza de Mayo, denunció recortes presupuestarios y sus graves consecuencias para la salud pública.
La manifestación comenzó a las 13:00 desde la sede del Ministerio de Salud, ubicada en Av. 9 de Julio 1925, culminando en Plaza de Mayo.
"Los recortes presupuestarios del Gobierno nos conducen hacia una catástrofe sanitaria", afirmó Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional. Aguiar enfatizó que millones de argentinos ven vulnerado su derecho humano a la salud por la falta de servicios, medicamentos y vacunas.
Impacto de los Recortes en Salud Pública
Desde la asunción del presidente Javier Milei en 2023, el presupuesto ejecutado del Ministerio de Salud sufrió una caída del 40%. A esto se suma un recorte adicional de más de 63 mil millones de pesos proyectado para 2026, mientras la ocupación hospitalaria en el sector público alcanza el 90%.
Las medidas ya generan consecuencias directas en la población:
- Más de 742 mil personas perdieron su cobertura médica.
- El Programa Remediar pasó de distribuir 79 a solo 3 medicamentos gratuitos, afectando a más de 20 millones de personas.
- El presupuesto del PAMI se redujo un 40%, con deudas superiores a $500.000 millones que dejan a jubilados sin turnos ni atención.
La movilización también alertó sobre el desmantelamiento de políticas sanitarias esenciales. Esto incluye la eliminación del Plan Nacional de Prevención del Embarazo no Intencional en la Adolescencia (ENIA) y el desfinanciamiento del Calendario Nacional de Vacunación, que ya causó brotes de sarampión y aumento de casos de coqueluche, hepatitis A y meningitis. Además, denunciaron la destrucción del Instituto Nacional del Cáncer y del Instituto de Medicina Tropical, junto con la supresión de la autonomía de hospitales nacionales.
Las decisiones gubernamentales se reflejan en cifras alarmantes: la tasa de mortalidad infantil subió por primera vez en dos décadas, de 8,0 a 8,5. La mortalidad materna creció un 37%, alcanzando su valor más alto desde 2010 (excluyendo la pandemia). Finalmente, Aguiar repudió la decisión argentina de salir de la Organización Mundial de la Salud (OMS), enfatizando la necesidad de solidaridad y cooperación internacional.













