La situación del sistema de salud, el impacto de las políticas económicas y el escenario político nacional fueron los ejes de la entrevista realizada a Daniel Gollan en el programa “Pienso Positivo”, conducido por Claudio Quiñones en Radio del Volga. Durante su paso por Coronel Suárez, el ex ministro de Salud de la Nación y de la provincia de Buenos Aires sostuvo que “las cosas las vamos a poder resolver o no a través de la política y de quienes nosotros elijamos para que nos representen”.
La visita se dio en el marco de una serie de actividades vinculadas a los 80 años del Ministerio de Salud bonaerense y a la muestra itinerante "Territorioas que cuidan", que recupera la historia sanitaria provincial. En ese contexto, Gollan destacó la importancia de abrir espacios de debate comunitario y afirmó que “recibir la opinión de qué es lo que nos está pasando a los argentinos en la vida cotidiana es fundamental para entender el momento actual”.
El ex funcionario planteó que la realidad sanitaria no puede analizarse de forma aislada del contexto político y económico. En ese sentido, sostuvo que “estamos en una situación en el país muy mala, producto no solamente de la habilidad del presidente para ganar una elección, sino también de los propios errores que se cometieron”. Según explicó, esas decisiones impactan directamente en variables como el acceso a la salud, el empleo y los ingresos.
Uno de los ejes centrales de su análisis fue el funcionamiento del sistema de salud. Gollan marcó una diferencia entre el modelo centrado en la curación y el enfoque basado en cuidados integrales. “La salud no es solamente tratar al que ya viene con una complicación, sino generar una línea de cuidados en todo el ciclo de vida de las personas”, señaló. En esa línea, remarcó el rol de la atención primaria y aseguró que “tener equipos que proactivamente vayan a buscar a quienes no se controlan es clave para evitar enfermedades graves”.
En términos concretos, explicó cómo la falta de prevención genera mayores costos. “Un día de terapia intensiva vale 3 millones de pesos, mientras que con un antibiótico de 20 mil pesos se puede resolver el problema a tiempo”, indicó, y agregó que “no hay ahorro cuando se recortan políticas preventivas, al contrario, se gasta más y se obtienen peores resultados”.
En ese marco, cuestionó decisiones del Gobierno nacional, particularmente la interrupción de programas sanitarios. “Cuando el gobierno corta el programa Remediar, lo que está haciendo es generar más enfermedades graves a futuro”.
También hizo referencia al acceso a medicamentos y al comportamiento de los pacientes frente a la crisis económica. “Hay gente que va a la farmacia y decide qué remedio comprar y cuál no, o directamente deja de tomarlo porque tiene que elegir entre comer o medicarse”, sostuvo. Para Gollan, esta situación refleja un deterioro profundo del sistema y de las condiciones de vida.
Otro punto abordado fue la situación de los profesionales de la salud. El dirigente explicó que existen problemas estructurales vinculados a la formación y a la distribución de médicos. “Argentina tiene más médicos que otros países de la región, pero hay carencias porque faltan incentivos y la carrera es muy larga y poco remunerada”, señaló. Según detalló, se requieren entre 10 y 11 años de formación para especializarse, lo que no resulta atractivo frente a salarios bajos.
En ese sentido, destacó políticas implementadas en la provincia de Buenos Aires para revertir la falta de especialistas. “Se pasó de un 20 o 30 por ciento de ocupación de residencias a casi el 100 por ciento con políticas de incentivo”, explicó. Sin embargo, advirtió sobre la dificultad para retener profesionales en ciudades intermedias y pequeñas, donde muchas veces migran hacia grandes centros urbanos.
El diagnóstico también incluyó al sector privado. Gollan aseguró que “el 90 por ciento de las clínicas y sanatorios no pueden pagar sus deudas” y advirtió que el cierre de establecimientos ya está en marcha. “En la era actual ya cerraron 360 clínicas en el país, y esa gente termina yendo al hospital público”, indicó.
En ese contexto, planteó la necesidad de articular un sistema integrado entre el sector público y el privado. “El Estado y el sector privado pueden trabajar en conjunto, compartir recursos y ordenar el sistema”, afirmó, y ejemplificó con el uso compartido de tecnología médica como tomógrafos en localidades pequeñas.
En el plano político, Gollan vinculó la crisis sanitaria con el rumbo general del país. “Si no podemos discernir entre cuándo estuvimos mejor y cuándo peor, estamos en problema como sociedad”, sostuvo. A su vez, remarcó que “el que promete resolver todos los problemas miente, pero el que plantea mejoras posibles está diciendo la verdad”.
En relación al escenario electoral, consideró que las próximas elecciones serán determinantes. “Esto se va a resolver a través de la política, y cada uno va a tener que elegir si quiere estar mejor o peor”, afirmó. En ese marco, llamó a reflexionar sobre el impacto de las decisiones políticas en la vida cotidiana.
El dirigente también hizo referencia al Movimiento Derecho al Futuro, espacio político que impulsa junto a otros referentes. Según explicó, se trata de una propuesta que busca construir políticas públicas con participación social. “No creemos en planes hechos por tres personas en una oficina, hay que construir con la comunidad”, indicó.
Respecto al rol del espacio dentro del peronismo, destacó la figura del gobernador Axel Kicillof. “Tiene capacidad de gestión, austeridad y una fuerte vocación de participación comunitaria”, sostuvo, y agregó que “es el mejor candidato para liderar un proyecto de país en este momento”.
En esa línea, planteó una división clara en el escenario político actual. “Hoy la línea divisoria es quién quiere a la patria y quién la entrega”, afirmó. Además, cuestionó decisiones vinculadas a la política exterior y a la soberanía, señalando que “hay señales preocupantes sobre el rumbo que se está tomando”.
Finalmente, Gollan hizo hincapié en la participación juvenil y en los cambios en la comunicación política. “Hay un mundo comunicacional nuevo que impacta en todos los sectores, especialmente en los jóvenes”, señaló, y advirtió sobre el uso de datos y algoritmos para influir en la opinión pública. “Se está haciendo manipulación cognitiva masiva, adaptando el discurso a lo que cada persona quiere escuchar”, explicó.
A pesar de ese escenario, se mostró optimista sobre el rol de las nuevas generaciones. “La juventud va a volver a participar masivamente, como pasó en otros momentos de la historia”, afirmó, y concluyó que “tenemos que reconstruir un proyecto colectivo con más participación y con un Estado que ordene y cuide a la sociedad”.














