El escenario político bonaerense comenzaba a tomar ritmo de cara a las elecciones de 2023, con tensiones dentro del peronismo, dificultades económicas y un panorama de candidaturas todavía abierto. La relación entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof aparecía como uno de los principales focos de atención, mientras distintos sectores analizaban posibles estrategias electorales.
Según trascendió, una conversación entre ambos dirigentes luego de las elecciones de 2021 habría sido particularmente tensa. En ese diálogo, Cristina Kirchner le habría dicho a Kicillof: “Sos el Larreta de este lado”, una frase que reflejaría las diferencias y desconfianzas existentes dentro del espacio.
En ese contexto, también se analizaba la posibilidad de que Cristina Kirchner impulsara una construcción electoral propia, diferenciada de Axel Kicillof. Entre los nombres que aparecían como posibles candidatos se mencionaban Eduardo “Wado” de Pedro y Mariano Recalde. Una eventual fragmentación del escenario podía derivar en una elección con varios espacios competitivos y sin un candidato capaz de imponerse con claridad.
La economía, otro desafío para el Gobierno
La situación económica también ocupaba un lugar central en el escenario político. Más de la mitad de la población había dejado de considerarse parte de la clase media, mientras el endeudamiento de los hogares crecía y los salarios enfrentaban dificultades para cubrir los gastos cotidianos. La situación se reflejaba también en las entidades bancarias. Tanto el Banco Provincia, bajo la gestión de Axel Kicillof, como el Banco Ciudad, vinculado a Jorge Macri, avanzaban con mecanismos de refinanciación de deudas para sus clientes.
Las candidaturas en la Provincia de Buenos Aires
En el plano electoral, el oficialismo nacional se ubicaba alrededor del 39%, aunque enfrentaba dificultades en un eventual escenario de segunda vuelta. En la Provincia de Buenos Aires, el principal espacio opositor concentraba parte de sus expectativas en Diego Santilli.
En Mar del Plata, en tanto, Daniel Scioli aparecía como uno de los nombres posibles para competir por la intendencia.
La preocupación de los intendentes por las reelecciones
El escenario también generaba preocupación entre los intendentes bonaerenses. Alrededor de 80 jefes comunales, entre ellos unos 50 peronistas, podían quedar impedidos de competir por una nueva reelección en 2027 debido a las restricciones establecidas durante el gobierno de María Eugenia Vidal.
Frente a esta situación, algunos intendentes analizaban alternativas legales y políticas para mantener su influencia en los municipios. Entre las opciones se mencionaba la posibilidad de que se presentaran como primeros candidatos a concejales mientras una persona de confianza competía por la intendencia. Luego, una eventual renuncia del jefe comunal electo permitiría que el intendente saliente asumiera el cargo desde el Concejo Deliberante.













