Las universidades argentinas aún no reciben los fondos adicionales ordenados por la Corte Suprema hace casi un mes, ni conocen los criterios de distribución de la ampliación presupuestaria anunciada por el Gobierno nacional. El Ejecutivo informó una expansión de 4.45 billones de pesos, con 1.33 billones destinados al sistema universitario, pero las instituciones carecen de precisiones sobre montos y conceptos cubiertos.
Incertidumbre sobre la distribución de fondos universitarios
A casi un mes del fallo de la Corte Suprema que exigió el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, las casas de altos estudios no tienen detalles sobre cómo se asignarán los recursos. La falta de información concreta persiste, a pesar del anuncio oficial de una ampliación presupuestaria significativa. Las universidades esperan las resoluciones oficiales para conocer los montos específicos que recibirá cada institución y los conceptos que quedarán cubiertos.
¿Qué sucede con los salarios docentes y no docentes?
La situación salarial de docentes y no docentes es un punto de gran incertidumbre. Un acuerdo paritario de junio otorgó un aumento del 21.3%. El fallo de la Corte obligaría al Gobierno a sumar un 29% adicional para alcanzar una suba total del 56% respecto a mayo. Sin embargo, no se definió si este ajuste se instrumentará mediante nuevas paritarias o resoluciones directas.
Actualización pendiente de becas estudiantiles
Otro aspecto sin definiciones concretas es la actualización de las becas estudiantiles. La inflación acumulada entre diciembre de 2023 y octubre de 2025 sugiere que el incremento necesario debería ser del 95%. Hasta el momento, no existen precisiones sobre cómo se abordará esta actualización vital para los estudiantes.
Preocupación por los gastos de funcionamiento
Los gastos de funcionamiento representan otra preocupación para las universidades. Este rubro no está explícitamente contemplado en el fallo de la Corte Suprema, pero las instituciones lo consideran indispensable de actualizar. El aumento sostenido de los servicios genera la necesidad de una pronta definición para garantizar la operatividad de las casas de estudios.













