En el cierre de 2025, el comerciante especializado en vinos Amado Elorriaga realizó un balance del año y analizó el comportamiento del consumo en los últimos meses. En diálogo telefónico, señaló que el período final del calendario presentó resultados favorables y continuidad en la demanda. “Fue un buen año, va a cerrar bien y diciembre también fue bueno”, expresó al resumir la evolución general de su actividad.
Elorriaga explicó que su trabajo se apoya en una clientela estable, construida a lo largo de muchos años en el rubro, lo que permite sostener el nivel de ventas incluso en contextos variables. Según indicó, existen momentos de menor movimiento, pero el balance anual se mantiene positivo. “Son muchos años en el rubro y ya hay una clientela formada, con algunos altibajos, pero en general muy bien”, afirmó.
En relación con el cierre del año, el comerciante detalló que los días previos a las fiestas concentran una mayor carga laboral, con jornadas extensas de atención al público. En ese sentido, confirmó que continúa trabajando sin interrupciones durante el tramo final de diciembre. “Hoy y mañana voy a estar todo el día en el galpón atendiendo”, señaló, al describir la dinámica habitual de fin de año.
Consultado sobre las preferencias de los consumidores, Elorriaga indicó que el espumante mantiene una demanda sostenida que no se limita únicamente a celebraciones puntuales. Según explicó, se trata de un producto que se consume de manera regular durante todo el año. “Espumante vendo cualquier cantidad, no solamente para las fiestas, sino durante todo el año”, sostuvo.
El comerciante también se refirió a la evolución del mercado vitivinícola y a los cambios en los hábitos de consumo. En particular, mencionó el crecimiento del vino rosado, tanto en presencia comercial como en aceptación del público. “El rosado ha crecido muchísimo; hoy casi todas las bodegas tienen uno y de muy buena calidad”, señaló, al comparar la situación actual con años anteriores.
Respecto del espumante, Elorriaga explicó que el aumento del consumo se relaciona con una mayor variedad de opciones y con precios más accesibles. Según indicó, la diferencia de valores con otros vinos se redujo, lo que amplió el público consumidor. “Hoy hay espumantes muy buenos a precios accesibles, ya no es algo lejano para la gente”, afirmó.
Además, señaló que el espumante dejó de estar asociado únicamente a fechas especiales y pasó a formar parte de consumos cotidianos. En ese sentido, comentó que muchos clientes lo incorporan en comidas habituales. “Tengo clientes que toman espumante para almorzar o cenar durante todo el año”, explicó, al describir una tendencia que se consolidó en los últimos tiempos.
Finalmente, Elorriaga agradeció el acompañamiento de sus clientes y expresó expectativas positivas para el próximo año, con continuidad en el trabajo y en la demanda. “Estoy trabajando bien y agradecido, con la expectativa de que el año que viene sea todavía mejor”, concluyó.













