La Autoridad del Agua (ADA) de la Provincia de Buenos Aires intimó a productores ganaderos a registrarse como usuarios del recurso hídrico en los últimos días. Esta medida, con un plazo perentorio de cinco días hábiles para la inscripción, generó sorpresa y preocupación en el ruralismo bonaerense.
Las notificaciones establecen que la registración se hará de oficio si no se cumple el plazo.
Intimación genera incertidumbre en el campo
El sector ruralista bonaerense manifestó desconocimiento sobre estas obligaciones, sus alcances y su fin último. Temen que la medida sea la antesala de nuevos tributos.
Ante el pedido urgente del gobierno de Axel Kicillof, la Sociedad Rural Argentina (SRA) y Carbap (brazo de CRA en Buenos Aires y La Pampa) evalúan acciones colectivas. Ambas entidades mantuvieron reuniones con funcionarios de la ADA para clarificar la situación.
Matías Louge, director y referente de la SRA, calificó la decisión como "inexplicable y confusa". Aseguró que, a pesar de un buen diálogo, no se precisaron los alcances ni la urgencia del registro.
"Ellos aducen que, por ley, tenemos que inscribirnos obligatoriamente, y nos intiman a regularizar la situación en el plazo de 5 días. Pero tampoco se explican los alcances. ¿Qué va a suceder? ¿Nos van a cobrar? ¿Nos van a poner un medidor de agua en el caño del molino? ¿Van a venir a inspeccionar?", se preguntó Louge.
Sustento legal y preocupaciones
El sustento legal de la intimación reside en la Ley de Aguas provincial (12.257), sancionada en 1999. Esta normativa crea la Autoridad del Agua (ADA) como ente autárquico para regular el uso y consumo del recurso hídrico.
El Artículo 65 de la ley contempla el uso de agua para abrevar y bañar ganado como "permiso de uso", sujeto a las indicaciones de la ADA.
La principal preocupación del sector es la falta de certeza sobre el fin último de este registro. Existe la sospecha de que la medida tenga un propósito recaudatorio, sumándose a la carga burocrática existente. El momento del pedido también genera malestar.
"Toda la provincia de Buenos Aires atraviesa excesos hídricos y llega una intimación para regular el consumo de agua. Es absurdo y nos da mucha bronca", resumió Louge.
Bichos de Campo













