La última semana de enero comienza con un escenario de calor extremo en gran parte del país, con temperaturas muy por encima de los valores normales para la época y una sensación térmica elevada por la alta humedad. Desde mediados de la semana pasada, el norte patagónico, el centro y el norte argentino vienen registrando mínimas y máximas persistentes, sin señales de alivio inmediato, según el análisis de la especialista Marina Fernández, de Meteored.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene alertas por temperaturas extremas en al menos ocho provincias. El nivel naranja alcanza al sur y este de la provincia de Buenos Aires —incluido gran parte del AMBA—, además del oeste de Entre Ríos y sectores del sur de Córdoba y Santa Fe. En tanto, amplias zonas del resto de Buenos Aires, el NEA y el centro del país continúan bajo alerta amarilla. El núcleo de calor más intenso se ubica en Formosa, Chaco, Santiago del Estero y el este de Salta, con máximas previstas entre 40 y 43 °C.
Durante el martes 27, el calor se expandirá nuevamente hacia la Patagonia por el ingreso de aire del norte, con temperaturas que podrían alcanzar entre 30 y 37 °C en el este de Río Negro y Chubut, e incluso rondar los 30 °C en el este de Santa Cruz. Un nuevo frente frío provocará luego un descenso marcado de las temperaturas en el extremo sur a partir del miércoles, mientras que en el noroeste patagónico volverán a registrarse valores elevados, en algunos casos superiores a los 34 °C.
En paralelo, la semana estará marcada por episodios de inestabilidad y tormentas. El NOA permanece bajo alerta por lluvias fuertes, con posible granizo, ráfagas intensas y acumulados importantes en cortos períodos. Hacia el centro y este del país, un débil frente frío permitirá el desarrollo de tormentas aisladas desde la madrugada del martes, generando un leve descenso térmico. No obstante, la elevada humedad mantendrá sensaciones térmicas altas, incluso cuando las temperaturas desciendan algunos grados hacia mitad de semana.
Revista Chacra













