Un informe de Perspectivas Agroclimáticas anticipa un escenario de alta variabilidad climática para Argentina y gran parte de Sudamérica durante las próximas dos semanas. La combinación de temperaturas elevadas, lluvias desiguales y el ingreso de aire polar con heladas podría impactar los cultivos de invierno y las próximas siembras.
Escenario Climático para la primera semana (9 al 15 de julio)
Entre el 9 y el 15 de julio, vientos tropicales provocarán un ascenso de las temperaturas máximas en el norte y centro del área agrícola. Esta situación será transitoria, ya que hacia el final del período ingresará un frente de tormenta con una fuerte irrupción de aire polar, generando heladas generalizadas.
Las temperaturas máximas previstas para este período son:
- Más de 25°C: Este del NOA, centro de la Mesopotamia y sectores del noroeste de Uruguay.
- 20 a 25°C: Norte de la Región Pampeana y este de Cuyo.
- Menos de 20°C: Centro y sur de la Región Pampeana, especialmente en zonas serranas y cordilleranas.
¿Cómo serán las precipitaciones?
La oferta de precipitaciones será escasa para la mayor parte del área agrícola.
- 10 a 25 mm: Nordeste argentino, norte de la Mesopotamia, este de Paraguay y algunos sectores del norte uruguayo.
- Menos de 10 mm: El resto del país, con aportes escasos o nulos.
- Lluvias y nevadas: Se esperan tormentas en la Cordillera Sur y Central, que podrían extenderse hacia el interior.
Riesgo de Heladas por Aire Polar
El ingreso de aire polar representa un riesgo para la actividad agropecuaria, con temperaturas mínimas que se registrarán de la siguiente manera:
- 0 a 5°C: Gran parte de la Región Pampeana, Cuyo y el centro del país, con riesgo elevado de heladas localizadas.
- Menos de 0°C: Zonas cordilleranas y oeste del NOA, favoreciendo heladas generales.
- Más de 10°C: Norte de Paraguay y parte del Chaco, sin riesgo significativo de heladas.
Previsión para la segunda semana (16 al 22 de julio)
Entre el 16 y el 22 de julio, el clima volverá a modificarse. Tras el aire polar, vientos cálidos del norte provocarán un rápido ascenso térmico. En la Mesopotamia y el este del NOA, las máximas podrían superar nuevamente los 30°C. Las precipitaciones continuarán siendo limitadas en la mayor parte del país, con la excepción del extremo nordeste y sectores cordilleranos.
Esta elevada amplitud térmica exige a los productores un monitoreo constante de los cultivos y las reservas de humedad del suelo, sobre todo en regiones con lluvias insuficientes.
Situación Climática en Estados Unidos
El principal productor agrícola del mundo también enfrenta un escenario complejo. En Estados Unidos, una ola de calor predominará sobre gran parte del cinturón agrícola, con temperaturas superiores a 35°C e incluso picos por encima de 40°C. Las lluvias seguirán siendo irregulares, generando déficit hídrico en amplias zonas. Esta situación coincide con etapas críticas para el maíz y la soja, como la polinización y floración, aumentando el riesgo de estrés en los cultivos.
La sucesión de calor, lluvias muy desiguales y nuevas heladas configura un escenario desafiante para la producción agropecuaria argentina. Si bien las precipitaciones beneficiarán parcialmente al nordeste, gran parte de la región agrícola mantendrá escasos aportes hídricos y la amenaza de nuevos ingresos de aire frío. Los productores deben ajustar el manejo agronómico, monitorear el estado de los cultivos y seguir de cerca la evolución climática, ya que cualquier cambio puede impactar los rendimientos de la campaña 2026/27.













