El consumo regular de café se asocia con una mayor longevidad, según investigaciones científicas y expertos en salud. El cardiólogo y biólogo vascular Dr. William Li, egresado de la Universidad de Harvard, destaca que el café solo es la forma más recomendable para incorporar esta bebida a la dieta.
Respaldo científico para el café y la longevidad
Un estudio publicado en BMJ Mental Health indicó que beber entre 3 y 4 tazas de café al día puede vincularse con un envejecimiento biológico más lento. La investigación, que analizó a personas de entre 18 y 65 años con trastornos psiquiátricos mayores, observó telómeros más largos en quienes mantenían ese nivel de consumo, un marcador biológico de juventud celular.
El Dr. William Li señaló que los consumidores habituales de café tienen entre un 15 y un 25 por ciento menos riesgo de morir por cualquier causa. Además, investigaciones recientes publicadas en el European Heart Journal sugieren que la calidad y el momento del consumo son factores determinantes para aprovechar sus beneficios.
¿Cuáles son los errores comunes al consumir café?
El cardiólogo advierte sobre prácticas que pueden reducir los efectos positivos del café. No todos los cafés ni todas las preparaciones conservan sus propiedades saludables:
- Cafés aromatizados o azucarados: Contienen sustancias químicas industriales que pueden alterar el perfil saludable de la bebida.
- Uso de leche de vaca: La grasa láctea forma burbujas que se unen a los polifenoles del café, impidiendo su absorción por el organismo. Los polifenoles son compuestos antioxidantes clave para la protección celular y la prevención de enfermedades crónicas.
- Consumo a temperaturas muy elevadas: Las bebidas excesivamente calientes se asociaron con un mayor riesgo de cáncer de esófago. El líquido caliente daña las células de la garganta, provocando lesiones e inflamación que pueden derivar en cambios celulares cancerígenos.
¿Cómo aprovechar al máximo los beneficios del café?
Para potenciar las propiedades del café, el especialista recomienda un consumo específico. La clave está en preservar los polifenoles y antioxidantes, que reducen la inflamación y mejoran la función vascular.
La ciencia sugiere que el café solo es la forma más saludable de tomar esta bebida. Se aconseja consumirlo sin azúcar ni leche, y evitar temperaturas muy altas. La sencillez en su preparación y consumo maximiza su potencial como factor protector de la salud y la longevidad.
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