Los grandes fondos internacionales mantienen sus posiciones en deuda argentina en dólares, adoptando una estrategia más defensiva, según un informe de Banco Comafi elaborado tras reuniones en Nueva York. Este panorama surge la misma semana en que el equipo económico logró la aprobación del Staff-Level Agreement con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El análisis del Banco Comafi destaca que el apetito por el riesgo argentino no desapareció, manteniendo un sentimiento positivo hacia la deuda hard dollar. La Argentina es vista como una apuesta válida dentro del universo emergente, sostenida por fundamentos macroeconómicos favorables. Entre ellos se el superávit fiscal, la mejora del balance externo por los precios de la energía, la acumulación de reservas y nuevos esquemas de financiamiento alternativo con organismos internacionales.
Sin embargo, el informe introduce un matiz: la operación entró en una fase de consolidación. Los fondos globales continúan overweight en activos argentinos, pero su posicionamiento dejó de expandirse, optando por mantener la exposición sin agregar riesgo adicional. Esta cautela se debe a una recalibración del potencial de retorno, percibiendo un recorrido de compresión de spreads más limitado en el corto plazo.
Factores de Cautela Inversora
La decisión de los inversores de sostener posiciones, pero no ampliarlas, se explica por varios factores identificados por Banco Comafi:
- Frente crediticio: Preocupación por la calidad de cartera y el aumento de la mora de las familias, en niveles máximos históricos.
- Actividad económica: Seguimiento de sectores intensivos en empleo (industria, construcción, comercio) para evaluar la recuperación más allá de agro, minería y energía.
- Perfil de vencimientos: El año 2027 se presenta como una referencia crítica. Los fondos evalúan la capacidad gubernamental para implementar una estrategia de liability management que extienda la carga financiera más allá del calendario electoral.
- Escenario político: Aunque las elecciones presidenciales están a más de un año, el mercado ya incorpora un escenario base de reelección de Javier Milei, demandando información constante sobre la dinámica política local.
- Frente cambiario: La ampliación de restricciones al canje por parte del Banco Central reactivó dudas sobre la viabilidad de una salida de los controles de capital, crucial para una mayor compresión de spreads.
A estos factores internos se suma un contexto global de cautela. La escalada geopolítica en Medio Oriente condiciona el apetito por riesgo en el corto plazo, reforzando la preferencia por sostener posiciones.
Como resultado, el mercado de deuda argentina no se desarma y mantiene un sesgo positivo en carteras globales. Sin embargo, el flujo incremental de capital se torna más selectivo, esperando nuevos catalizadores para convalidar subas significativas.
El Cronista













